miércoles, 18 de julio de 2012

Las Tinieblas de la Vida



Conjugar la brillantez de la vida con la oscuridad de la muerte,
representado por el excepcional trabajo de P. Seymour Hoffman (Happiness, 1998)
solo puede dejarte en la memoria, 
el recuerdo de una de las mejores películas vistas 
en mucho tiempo.



"La luna oscura iluminando
un mundo oscuro" (Synecdoche, New York 2008)


Café con Agua

3 comentarios:

Malthius dijo...

Es lo que tiene Charlie Kaufman, que siempre deja una semillita plantada en alguna neurona para que vaya creciendo -la semilla- y transformándose -la neurona-. Como decía Caden: "I won't settle for anything less than the brutal truth. Brutal. Brutal." La vida, ese enooorme proyecto artístico que siempre se nos queda inacabado...

viviendonos dijo...

Tiene muy buena pinta, la vereremos.

Gracias por la recomendación!

Café con Agua dijo...

:-)