martes, 5 de febrero de 2008

El niño

Cuando duermen los estómagos hartos de granos, a lo lejos, un niño sonríe...
Su risa, se mezcla con los ruidos que zumban de entre los árboles, la calma es color verde y el fondo el escenario de una pelicula animada que respira con pulmones propios.

La vida late, todo ha perdido la razón y el horizonte porque se detiene el mundo,
tan sólo para ver sonreir a un niño...
Café

4 comentarios:

Silvia dijo...

Muchas gracias =)

Café con Agua dijo...

Gracias a ti Silvia, por regalar fantasía y poesía como tu haces...

Besos!

Fdo. Café

Sandra Garrido dijo...

Cuanta razón llevas, merece la pena ver esas sonrisas
tan francas y sin maldad.

Un abrazo

Café con Agua dijo...

Merece la pena detener el mundo para ver una sonrisa, para disfrutar de ese instante... que si encima es pillado por el objetivo...ya es para un diez!

Yo lo intento, y con eso ya disfruto un montón...

Besos para tí Sandra, con sabor a Café bien cargado
;)